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Ver arte y diseño en Barcelona: en el rincón menos pensado.Para conocer la historia de Barcelona, a través del patrimonio histórico y artístico uno de los destinos que no se puede perder por extraño que parezca, son sus cementerios. El cementerio de Montjuic en Barcelona, ocupa prácticamente la totalidad de la ladera sur de la montaña de Montjuic, antiguamente utilizado como cementerio medieval de los judíos. El cementerio fue inaugurado el 17 de marzo de 1883 y posee un patrimonio de arte fúnebre de incalculable valor, donde los marmolistas, escultores y arquitectos de la época interpretaron lo que las acaudaladas familias de la región querían que el mundo supiera de ellas: sus cualidades, personalidad e intereses. Hoy convergen estilos como el modernismo, el neoclasicismo, el neogótico. Aprovecharon que la burguesía acomodada no tuviera límites en los presupuestos de las sepulturas, para concebir obras de gran imaginación y belleza. La necrópolis cuenta con espléndidos trabajos de piedra de Montjuïc, en mármol, bronce y hierro forjado. El cementerio de Poblenou fue destruido por las tropas napoleónicas en 1813, y reconstruido en 1819, por el arquitecto italiano Ginesi, quien construyó una necrópolis con una entrada majestuosa, de corte neoclásico y también con toques del exotismo egipcio (no muy aceptado por la sociedad) Un cementerio igualitario con uniformidad de nichos y equidad de las lápidas. Planteamiento que no convenció a los burgueses catalanes, quienes querían ostentar su poder hasta después de muertos, creando grandes panteones y obras de arte para sus sepulturas que reflejan los gustos estéticos y las aspiraciones políticas de los grupos de comerciantes y fabricantes adinerados de la ciudad, espacio que manifiesta la voluntad de la burguesía barcelonesa de mediados del siglo XIX de exhibir su opulencia y prestigio social. 
Por la distancia de la ciudad al cementerio de Poblenou surgieron las carrozas funerarias (la primera data de 1836), que han evolucionado en modernos vehículos fúnebres de última tecnología. Sin dudas se trata de un destino poco habitual, de una Barcelona que no muchos conocen pero que está llena de obras por admirar. Estos destinos pueden hacer de tu viaje, una experiencia enriquecedora, en especial si gustas de la arquitectura o el diseño. Para los profesionales del área de la construcción y el diseño, visitar estos templos construidos hace siglos, son como tomar cursos de ingles en Malta o mejor dicho, como varios cursos de ingles en el extranjero a la vez, para quienes estudian idiomas. Se trata de un curso acelerado en la materia, dos grandes atractivos en una sola ciudad y la posibilidad de vivir ese arte materializado: recorrer, imaginar, admirar. Conoce Barcelona hasta lo profundo, vive su arte de ayer y de siempre.
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