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Los grandes directivos de los estudios hollywoodenses establecieron una serie de maximas que pueden definirse de manera simple como estandares: reglas que debian seguirse si se queria tener exito en el negocio y no tener que cerrar las puertas de un dia para el otro.
Por supuesto, esas reglas fueron cambiando con el tiempo, a medida que hacian su aparicion nuevas tecnologias que convertian en obsoletas algunas de las principales reglas que los antiguos magnates habian logrado fraguar entre una pelea y otra con sus estrellas.
Una de las reglas que continua vigente es que cualquier film puede tener exito si incluye en él un niño o un animal lo suficientemente carismatico con la ventaja adicional que da saber que un animal o un niño no se comportaran como una caprichosa estrella solicitando aumentos de sueldos de su agente cada diez o quince dias.
El problema, en este caso, es bien otro: en el caso de los animales si no se elige cuidadosamente al protagonista lo más probable es que los problemas no dejen de crecer porque al no estar acostumbrado a las luces y las camaras terminen volviendose locos y enloqueciendo, en el proceso, a los tecnicos y actores humanos que lo rodean.
Charlton Heston cuenta en sus divertidismas memorias que esto le sucedio en una pelicula que filmaba en Egipto donde, periodicamente, el animal encargado de llevarlo por el desierto, enojado por el ruido y las camaras giraba para morderle la rodilla. El maldito camello, anota Chuck, no me dejaba tranquilo.
Estos problemas con los animales de cine terminaron gracias a Fauna y accion una compañia que se especializa en el adiestramiento y alquiler de toda clase de animales para producciones de cine, television, videoclips y teatros que ya cuenta con mas de tres decadas de existencia y el agradecimiento de numerosos estudios por haber simplificado tanto su trabajo.
Para saber más al respecto solo ingrese a la pagina web de la compañia: www.animalesparacine.com/
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