Se comenzó a construir en el año 1298 durante el obispado
de Bernat Pelegrí y el gobierno del rei Jaume II "El
Just". Las obras de la fachada actual de la Catedral
quedaron inacabadas hasta finales del siglo pasado;
fueron los arquitectes J.O.Mestres y August Font i Carreras
los que finalizaron las obras, inspirandose en un dibujo
del siglo XV, del Mestre Carlí.